Sobre Paral·lel
Paral·lel es un festival que nace de la amistad y del amor profundo por la música, con el deseo de compartirla de una manera honesta, cuidada y diferente.
Desde 2016 damos forma a un encuentro íntimo en plena naturaleza, un espacio diurno y de aforo limitado donde la programación se diseña con atención y sensibilidad, invitando a escuchar, sentir y conectar de verdad.
Aquí el tiempo se desacelera, el entorno se convierte en parte de la experiencia y cada detalle está pensado con intención. Paral·lel mantiene su esencia como festival pequeño, fiel a sus valores, donde la música, las personas y el paisaje se encuentran de manera auténtica.
Los inicios
Desde el principio tuvimos claro que queríamos ir a contracorriente. Programar de día en lugar de noche. Apostar por un aforo limitado en vez del “cuantos más, mejor”. Alejarnos de los entornos urbanos y buscar la conexión con la naturaleza, aun sabiendo que eso implicaba retos logísticos enormes. Y, sobre todo, dar espacio a una electrónica menos comercial, más underground, con artistas que nos emocionaban de verdad, aunque no fueran evidentes.

La evolución: crecer sin perder la esencia
Desde aquella primera edición comprendimos que aquella energía de complicidad y familia era nuestro verdadero patrimonio. Y desde entonces, nuestro único objetivo ha sido protegerla.
Tuvimos claro desde el primer momento que no queríamos crecer rápido ni a cualquier precio, sino construir un festival sólido, coherente y fiel a su identidad. Por eso, nuestro crecimiento ha sido paulatino y orgánico, siempre guiado por la respuesta del público y por nuestra capacidad de mantener la calidad de la experiencia. Cada edición ha supuesto un pequeño paso adelante, ajustando el aforo solo cuando teníamos la certeza de poder ofrecer mejores infraestructuras, una programación más cuidada y un mayor confort, sin perder jamás la esencia que define a Paral·lel.
Hoy, el festival es más grande que entonces, pero la sensación sigue siendo la misma: íntima, cercana y personal. No entendemos las cifras como un objetivo, sino como la consecuencia natural de haber hecho las cosas con coherencia y paciencia. Seguimos apostando por un crecimiento sostenible donde lo más importante no es cuántos somos, sino cómo vivimos el festival y el vínculo que se genera entre música, naturaleza y comunidad. Porque crecer, para nosotros, nunca ha significado ser más grandes, sino poder hacerlo mejor, para todos.
Paral·lel es, y será siempre, un lugar donde la música, las personas y el paisaje se encuentran de verdad








